Toxicidad de los residuos: un escollo de la economía circular

El Consejo de la UE de medio ambiente llama a la Comisión y a los países miembros a tomar medidas más restrictivas respecto a las sustancias peligrosas. El reto legislativo está en superar los conflictos y contradicciones que existen entre las legislaciones referidas a los productos, a los residuos y a las substancias químicas.

Mediante una nota emitida el pasado 18 de junio de 2018, el Consejo de la UE daba su apoyo al proyecto “Más allá de 2020: un nuevo acuerdo global sobre productos químicos y residuos”, emitido por la delegación sueca con el apoyo de la luxemburguesa, anunciando una serie de conclusiones que han sido publicadas el 25 de junio.

En el documento sobre productos químicos y residuos, se hace referencia a la peligrosidad de las substancias químicas tanto para la salud humana como para el medio ambiente, lo cual significa tomar medidas urgentemente para llevar a cabo acciones que se traduzcan en una ambiciosa alianza para crear conciencia y comprensión sobre la necesidad de actuar sobre los productos químicos y los residuos, tanto a nivel nacional como a nivel internacional.

Y el 25 de junio, el Consejo de la UE de medio ambiente emitía las conclusiones referidas al anuncio del 18 de junio mediante el cual se pronunciaba, más concretamente, sobre distintos retos que la UE debe afrontar los próximos años en materia de medio ambiente.

Uno de los grandes objetivos de la economía circular es reinsertar materiales reciclados como materia prima secundaria lo cual implica identificar y llevar a cabo la trazabilidad de materiales, productos y residuos. Con ello se podrá:

  • Controlar los efectos sobre la salud y el medio ambiente. A nivel de la salud, por ejemplo, una de las grandes preocupaciones son los efectos de los conocidos disruptores endocrinos. Para poder conocer la dimensión de la afectación pueden acceder al enlace a este informe de Naciones Unidas titulado “Estado de la ciencia de los productos químicos disruptores endocrinos-2012” que nos ha facilitado Miquel Porta, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública (IMIM y UAB) y divulgador del concepto de ‘contaminación interna’.  Y también es por ello que la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas (ECHA) tiene un grupo de expertos para trabajar exclusivamente sobre esta temática si bien no es la única en el ámbito de los químicos y la salud.
  • Controlar y mantener la cadena de valor que permita un reciclaje adecuado, para lo cual la tecnología deberá dar respuestas y las estrategias de eco-diseño deberán garantizar un uso de los materiales que minimicen la toxicidad de los productos. Respecto a ello, notar que la ECHA tiene ya preparado el borrador de su plan estratégico para el 2019-2023, que incluye objetivos relativos a asegurar una mejor circularidad de los productos.

Sin embargo, el consumo de productos químicos en prácticamente todas las industrias y la dependencia de los mismos para prácticamente todos los procesos de fabricación hacen de la producción de productos químicos uno de los principales y más globalizados sectores de la economía mundial.

Es por ello que, en los últimos años, distintos niveles de gobernanza han desarrollado diversas iniciativas con el fin de abordar esta problemática:

A/ A nivel internacional

  • Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible de 2002 en Johannesburgo.
  • Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible 2012 titulada “El futuro que queremos” y Resolución 2015 de la Asamblea General titulada “Transformando nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible”
  • Conferencia Internacional sobre Gestión de Productos Químicos en Dubai en 2006 que adoptó el Enfoque Estratégico para la Gestión de Productos Químicos a Nivel Internacional (SAICM). El SAICM se distingue por su alcance integral, fijando un ambicioso “objetivo 2020” para la gestión racional de los productos químicos. Tiene un carácter multisectorial y cuenta con el respaldo en y con el reconocimiento por parte de los órganos rectores de las principales organizaciones intergubernamentales. Pone su énfasis en la seguridad química como un tema sostenible para lo cual prevé una provisión para la movilización de recursos.

B/ A nivel europeo, se han desarrollado en los últimos años las siguientes legislaciones para abordar esta problemática:

En este contexto, recogemos aquí las conclusiones sobre la interfaz entre las legislaciones sobre químicos, productos y residuos por el que el Consejo Europeo de medio ambiente de la UE:

  • Llama a la Comisión y a los Estados miembros a que colaboren activamente con la ECHA para definir las sustancias que deben minimizarse o eliminarse de los productos y residuos, para poder promocionar la circularidad de los productos con un elevado nivel de protección de la salud humana y ambiental; enfatizar en la necesidad de información a todos los agentes para asegurar que en el 2030 la trazabilidad de las substancias contenidas en los materiales, incluidos los importados y la cadena de valor entera, esto es, también teniendo en cuenta las operaciones al final de la vida útil de los productos. También recuerda que, en virtud del Reglamento REACH, los proveedores de artículos ya tienen la responsabilidad de proporcionar información sobre artículos que contienen sustancias extremadamente preocupantes (SVHC) y que las disposiciones recientemente acordadas en la Directiva marco revisada sobre residuos completan las obligaciones del REACH a este respecto; sobre esta cuestión, insta la Comisión a desarrollar herramientas armonizadas para rastrear sustancias de interés en toda la cadena de suministro, incluidas las operaciones al final de su vida útil, promoviendo el uso de sistemas de información digital y soluciones digitales.
  • Destaca que las materias primas secundarias en general deben respetar los mismos criterios que las materias primas, si bien reconoce que, aunque la “desintoxicación” de los residuos que contienen sustancias heredadas debería ser la opción preferida para alcanzar ciclos materiales no tóxicos; ciertas excepciones a tales criterios pueden ser apropiados en casos individuales sujeto a condiciones, en particular respecto a plazos y posiblemente su revisión, siempre que los riesgos para la salud humana y el medio ambiente estén adecuadamente controlados y comunicados; alienta las acciones de la Comisión para desarrollar una metodología que aborde la gestión de residuos que contengan sustancias preocupantes y también en consulta con los Estados miembros para identificar tipos de residuos que normalmente contienen productos químicos heredados y que podrían reciclarse con éxito en un conjunto restringido de aplicaciones específicas que son seguras para la salud y el entorno.
  • Destaca la importancia de garantizar unas condiciones de competencia equitativas entre los países de artículos producidos en la UE y los importados, por ejemplo mediante la promoción del uso oportuno de restricciones y aplicación de legislación sobre productos químicos, productos y residuos en las fronteras de la UE; hace un llamamiento a la Comisión para garantizar que las sustancias químicas extremadamente preocupantes en artículos importados esté restringida cuando estas sustancias no estén autorizadas para la producción de artículos similares en la UE en virtud del REACH.
  • Reconoce la necesidad de permitir la circularidad de los productos mediante el uso de la Directiva de diseño ecológico u otra legislación específica del producto, y alienta a los Estados miembros y otras partes interesadas a promover el uso de métodos voluntarios de certificación del comportamiento ambiental, siempre que sea posible, y considerar enfoques para el intercambio de buenas prácticas en la sustitución de materiales que contienen sustancias preocupantes en la fase de diseño; hace hincapié en la necesidad de desarrollar alternativas sostenibles, incluidas soluciones no químicas para materiales y sustancias en la fase de diseño, al tiempo que se garantiza un alto nivel de protección de la salud humana y el medio ambiente.
  • Apoya firmemente la implementación efectiva de los criterios de fin de la condición de los residuos y las normas y esfuerzos derivados de subproductos para su armonización y aplicación a nivel de la UE, comenzando con los flujos de residuos más importantes; favorece el establecimiento de directrices para promover las mejores prácticas y las normas armonizadas para permitir una distinción clara entre los residuos y el estado del producto, evitando la duplicación de las cargas para que los operadores cumplan con dos conjuntos de normas.
  • Destaca la necesidad de garantizar un enfoque más coherente entre las normas sobre clasificación de productos químicos y residuos; acoge con satisfacción la nueva orientación técnica sobre clasificación de residuos y el trabajo de la Comisión sobre la armonización de los métodos de prueba.
  • Subraya la importancia de los esfuerzos mundiales para la gestión racional de los productos químicos y los residuos, especialmente realizados a través del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, los Convenios de Basilea, Rotterdam, Estocolmo y Minamata y el SAICM; insta a la Comisión y a los Estados miembros a que continúen contribuyendo activamente a su desarrollo e implementación y al proceso en curso para la gestión racional de los productos químicos y los residuos después de 2020, que se lleva a cabo bajo los auspicios del SAICM.
  • Insta a la Comisión a seguir desarrollando acciones concretas para eliminar las barreras técnicas, financieras y de mercado que impiden el reciclado y la absorción de materias primas secundarias, incluidos medios eficaces para evitar, eliminar o reducir la presencia de sustancias preocupantes tanto y tan pronto como sea posible para garantizar ciclos de materiales no tóxicos; requiere a la Comisión que concluya urgentemente el control de la aptitud de toda la legislación sobre productos químicos, excepto REACH, y desarrolle, en estrecha colaboración con los Estados miembros, una estrategia global ambiciosa para un entorno no tóxico acorde con el Séptimo Programa de Acción Ambiental y la agenda Regular Mejor, basándose en las principales conclusiones y hallazgos de los diversos procesos químicos en curso.

Así, pues, si bien el llamamiento del Consejo de medio ambiente de la UE obedece a cuestiones de sentido común y de salud para la especie humana y el medio ambiente, lo que no resultará fácil es la aplicación de estos objetivos habida cuenta de la presencia omnipresente de los productos químicos en todas las realidades de la economía. Quizás la economía circular impulse los profundos cambios que se requieren para poder abordar e implementar soluciones a todas las cuestiones planteadas por el Consejo de medio ambiente de la UE. Pero para ello, será necesario una apuesta decidida en poner muchos esfuerzos por parte de todos los agentes económicos, políticos, sociales y legislativos puesto que aún vivimos en un contexto de economía lineal y, no lo olvidemos, donde el concepto de economía circular aún no es una cuestión socialmente asumida.


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Comunicóloga, formadora y coach. Licenciada en Sociología por la UB (1997). Máster en Comunicación Científica, especializada en Biotecnología y Medio Ambiente por la Universidad Pompeu Fabra (2000) y Máster en Coaching Personal por la Escuela Coach Creativo (2009).

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